¿Qué es Procrastinar?
Es el hábito de aplazar o no concluir voluntariamente una actividad o tarea necesaria y relevante para quien la tiene que llevar a cabo, a pesar de las consecuencias perjudiciales que trae consigo y que son más graves que las consecuencias positivas derivadas de la realización de tareas más irrelevantes o agradables.
Pero todos hemos procrastinado o aplazado alguna vez una tarea por hacer otra irrelevante o que no corría prisa, y no por ello ha sucedido nada grave. Aunque la mayoría de las personas procrastine, no todas son procrastinadoras.
La clave está en que la persona que sufre la procrastinación suele hacerlo de manera habitual, siendo consciente y sabiendo que el retraso en la ejecución de sus tareas o su no realización le traerán consecuencias negativas, como ya ha sucedido anteriormente y, aun así, continúa procrastinando, incluso pudiendo sufrir ansiedad o malestar mientras procrastina.
En principio, la procrastinación no tiene sentido puesto que nos acarrea consecuencias negativas. Entonces, ¿por qué lo hacemos? Veamos cuáles son las posibles causas de la procrastinación.
Causas de la Procrastinación
Miedo al fracaso
El miedo al fracaso es una de las principales causas de la procrastinación, porque provoca una huida ante la amenaza que supone el aparente fracaso en la ejecución de la tarea.
Este miedo suele originarse en el hecho de que la persona no se siente lo suficientemente competente para llevar a cabo la tarea exitosamente y predice el fracaso, por lo que ante esta amenaza rehúye la tarea con otras tareas que no le generan miedo al ser gratificantes o irrelevantes.
Por esto, la procrastinación se da con más intensidad cuanto más compleja sea la tarea y ante las que puedan tener resultados impredecibles, generando inseguridad y por tanto miedo.
Déficit de habilidades
El hecho de no tener o creer que no se tienen las habilidades suficientes para para afrontar con éxito una tarea, es una causa frecuente de procrastinación. La evitación de la tarea es en realidad la evitación de las carencias. Existen diferentes carencias como falta de aprendizaje, de organización, problemas de atención y concentración, trastornos de tipo neurológico, TDAH, etc.
Depresión
La depresión es una de las causas importantes de la procrastinación, ya sea por la incapacidad de ponerse en acción que sufre la persona por la misma depresión, como por la anhedonia derivada de los mismos procesos depresivos.
Dificultades en la regulación emocional
Una buena regulación emocional es fundamental para gestionar exitosamente cualquier tarea que, por alguna razón, genera aversión o desagrado. Con la procrastinación se busca aliviar un estado anímico negativo presente (miedo, ansiedad, etc.) con el aplazamiento de la tarea sabiendo que puede haber consecuencias negativas.
Una adecuada gestión emocional conlleva poder iniciar y mantenerse en la realización de cualquier actividad o tarea, aun cuando esta no sea satisfactoria.
Desorganización
La mala planificación del tiempo y la incapacidad para priorizar saltando de una tarea a otra, generan una desorganización que dificulta el buen emprendimiento de tareas y facilitan o potencian la actitud procrastinadora.
Impulsividad y falta de autocontrol
Las personas impulsivas y con cierta falta de autocontrol suelen ser más propensas a buscar tareas o actividades que les proporcionen una gratificación inmediata o a corto plazo en detrimento de sus responsabilidades a largo plazo.
Baja autoestima
La asociación de la tarea con un yo frágil producto de una baja autoestima puede generar procrastinación, puesto que estas personas se preocupan demasiado de lo que los demás puedan pensar sobre ellas. Está relacionado con el miedo al fracaso por el juicio social.
Perfeccionismo
El perfeccionismo y la autoexigencia desproporcionada provocan marcarse metas poco realistas que generan el aplazamiento o evitación de la tarea por la presión constante y el miedo a la autocrítica negativa.
Miedo al éxito
El miedo al éxito también puede ser una causa de procrastinación debido a que, por un lado, la persona se percibe a sí misma como no lo suficientemente buena para ser merecedora del éxito y, por lo tanto, se autosabotea procrastinando. Está relacionado con la baja autoestima. Por otro lado, se pueden generar emociones incómodas asociadas a traumas previos, provocando la postergación o evitación de la tarea.
Otros factores
No obstante, existen además, múltiples factores que por sí mismos o en combinación generan o potencian la procrastinación. Estos pueden ser tareas poco agradables, fatiga, distracciones, falta de motivación, incapacidad para empezar, plazos imprecisos o rebeldía y resistencia vinculado a padres autoritarios.
Tratamiento
Para superar la procrastinación es necesaria una evaluación para determinar la causa o causas que la produce, y así implementar el tratamiento más adecuado, personalizado y eficaz, abordando también, si fuera el caso, cualquier problemática relacionada, como depresión, baja autoestima, etc.
El tratamiento está dirigido a superar la conducta procrastinadora y eliminar las consecuencias negativas que genera, dotando de mecanismos, recursos y herramientas necesarias como:
La optimización la organización: establecimiento de prioridades, lista de tareas, gestión del tiempo, planificación del día, entorno ordenado y control de plazos.
La reformulación de la tarea para que sea menos aversiva y más agradable.
La gestión y control de pensamientos negativos que entorpecen el afrontamiento adecuado de la tarea.
La limitación del tiempo que se dedica a la tarea con la técnica Pomodoro (forma de administración del tiempo para incrementar la productividad).
Aprender a motivarse para ponerse en acción.
La visualización positiva.
El programa de Refuerzos.
El control de estímulos distractores.
Pon fin a la procrastinación con orientación profesional y adaptada a tu caso particular.
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