La importancia de la Autoestima
La autoestima es un sentimiento generalizado sobre nosotros mismos que se centra en cómo nos sentimos con nuestra manera de ser, con nuestro cuerpo físico, con las relaciones con los demás o con nuestra gestión de la vida y nuestros éxitos y fracasos.
Este sentimiento moldea nuestra vida y se ha ido formando a través de los propios rasgos personales y las diferentes situaciones que se han presentado a lo largo de la vida y cómo las hemos afrontado.
De la autoestima dependen las expectativas que tenemos sobre nosotros mismos.
Si la autoestima es alta, potenciará las propias capacidades y aumentará el nivel de seguridad y confianza personales aportándonos un sentimiento generalizado de valía, respeto y aprecio hacia uno mismo.
Si la autoestima es baja, disminuirá o bloqueará el desarrollo personal y enfocará a la persona hacia el miedo, la dependencia emocional, el sufrimiento y el fracaso bajo un sentimiento generalizado de poca valía.
Por lo tanto, detectar una baja autoestima es clave para sanearla y elevarla, y así poder ser capaces de enfrentar situaciones nuevas, solucionar conflictos, crear un ambiente de autoconfianza que facilite el manejo de cualquier situación que se presente, y respetarnos adecuadamente para sentirnos bien con nosotros mismos.
Síntomas de baja Autoestima
¿Cómo puedes saber si tienes una autoestima baja?
Sientes una necesidad de complacer a los demás por miedo a desagradar y caer mal.
Sueles tener pensamientos devaluativos sobre ti (no valgo nada, yo no sirvo para eso, no me gusto, etc.).
Te culpas demasiado cuando te equivocas y cometes errores.
Te cuesta expresar lo que sientes por miedo al rechazo.
Tienes dificultad para tomar decisiones por ti mismo/a.
El miedo al fracaso te dificulta o impide tomar iniciativas o realizar actividades.
Te cuesta aceptar las críticas de los demás, pero te autocriticas severamente.
No te perdonas por tus errores y equivocaciones.
Te resulta difícil aceptarte como eres dando mucha importancia a tus defectos.
No valoras tus logros y éxitos, los minimizas y te fijas más en tus fracasos.
Te asustan los cambios porque crees que no serás capaz de afrontarlos.
Necesitas la aprobación de los demás para hacer algo y sentirte bien.
Te cuesta decir “No” y poner límites.
Tienes sentimientos de inferioridad y te sueles comparar con los demás.
Le das demasiada importancia a tus errores, pero eres indulgente con los de los demás.
Tienes sentimientos autodestructivos y no sientes aprecio por ti.
Te sientes muy inseguro/a de tus capacidades y no confías en ti, evitando afrontar proyectos, tareas, gestiones o responsabilidades.
Si te identificas con estos síntomas es probable que tengas la autoestima baja.
Causas de la baja Autoestima
Juega un papel esencial en el desarrollo de la autoestima, especialmente en el núcleo familiar, en donde la educación, los valores y la interacción emocional de los padres con los hijos es determinante. En este contexto, son especialmente causas de baja autoestima:
La sobreprotección a los hijos, en donde se les impide desarrollar sus propias capacidades para afrontar la vida.
La indiferencia afectiva, que provoca en el niño no sentirse amado desarrollando un sentimiento profundo de que no es merecedor de afecto.
Las expectativas demasiado altas de los padres interiorizadas por el niño, de tal manera que haga lo que haga jamás conseguirá satisfacerlas, dañando su autopercepción de valía.
La desaprobación constante, grabando en el interior creencias profundas limitantes como “todo lo hago mal” o “soy inútil”.
Las dificultades de aprendizaje en el niño también influyen en la autoestima, especialmente cuando se le ridiculiza, humilla, desprecia, presiona y culpa de los malos resultados, no teniendo en cuenta el origen de las dificultades o su discapacidad, ni valorando otros talentos.
Sufrir o haber sufrido abuso, ya sea físico, emocional, sexual, acoso escolar o laboral, daña severamente la autoestima, generando inseguridad, sentimientos de inferioridad y autodesprecio, desconfianza y dificultades para poner límites.
Además, existen diversos factores personales y sociales que comienzan a influir desde de la adolescencia, y sobre los cuales vamos creando nuestra propia autovaloración a partir de criterios culturales como cánones de belleza, desenvolvimiento social, rendimiento laboral, finalidad existencial, capacidad para controlar a los demás, comparaciones sociales, etc., que si no se han gestionado adecuadamente puede ser también causa de una autoestima baja.
¿Cómo afecta la baja Autoestima?
Una autoestima baja puede afectar a todas las áreas de la vida, y descansa en la base de una necesidad de aceptación y reconocimiento de los demás. Dificulta las relaciones interpersonales sanas, con culpabilización constante y creando dependencia emocional con la pareja y con las amistades o teniendo dificultad para mantenerlas.
El terrible sentimiento de no valía personal genera creencias profundas limitantes que bloquean la seguridad y la motivación para el emprendimiento de metas y proyectos. Creencias como “todo lo hago mal”, “no soy capaz”, “no valgo para nada”, “si lo intento fracasaré”, “siempre me equivoco”, “yo no puedo conseguirlo” avocan al fracaso, la frustración y al sufrimiento, apareciendo ansiedad, miedo paralizante al fracaso, depresión y autocastigo.
La falta de confianza en las propias capacidades y la inseguridad personal bloquean decisiones por miedo a equivocarse o se toman decisiones en contra de uno mismo por complacer a otros, retroalimentando así el sentimiento de inferioridad.
El miedo a la crítica permite situaciones en las que los demás pueden vulnerar los derechos.
La baja autoestima socava los cimientos de una vida plena y funcional, condiciona las acciones y supone una gran barrera que impide tener relaciones personales y sociales equilibradas, una autovaloración y desempeño laboral adecuado, mantenerse estable emocionalmente y puede ser la explicación de otros problemas y trastornos.
Tener una alta autoestima es fundamental, no sólo para el equilibrio emocional en las diferentes áreas de la vida, sino para cualquier faceta del desarrollo personal.
Trastornos que tiene como base una baja Autoestima
Con la autoestima baja, al juzgarnos y rechazarnos nos producimos un enorme dolor y se dañan considerablemente estructuras psicológicas importantes, creándose una base de cultivo para otros trastornos que nos pueden perjudicar gravemente, como depresión, adicciones, dependencia emocional, problemas en las relaciones con los demás, ansiedad, codependencia, celos, etc.
Terapia para mejorar y subir la Autoestima
Una sana y alta autoestima es esencial para la supervivencia psicológica y está en la base de la salud mental. La autoestima no es algo rígido, se puede trabajar y mejorar.
Con un tratamiento personalizado lograrás:
- Conocerte y aceptarte con tus virtudes y defectos.
- Expresar tus opiniones asertivamente sin miedo al rechazo.
- Relacionarte con los demás con seguridad y confianza.
- Aprender a perdonarte y liberarte de la culpa.
- Gestionar y aceptar las críticas sintiéndote bien.
- Aprender a decir “No” y poner límites sin ansiedad.
- Valorar adecuadamente tus capacidades y logros sin centrarte en los errores.
- Entablar relaciones enriquecedoras y no destructivas.
- Conectar con tus emociones y sentimientos sin miedo a expresarlos.
- Adquirir seguridad en tus capacidades.
- Tomar decisiones con firmeza y sin temor.
- Transformar hábitos destructivos en hábitos saludables.
- Proteger la autoestima aprendiendo a manejar tu conducta de manera apropiada.
- Apreciarte y valorarte sintiéndote mejor contigo mismo/a sin la necesidad de la aprobación de los demás.
Mejora tu autoestima. Con ayuda y orientación profesional obtendrás resultados y mejorará tu vida.
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