¿Alguna vez te has preguntado qué es lo que tiene el juego en sus diversas variantes para que pueda suponer una adicción?
¿Y que esté recogido en el DSM-5 dentro de los trastornos adictivos como Juego Patológico?
¿Por qué actualmente supone una lacra social y está haciendo estragos en la población más joven?
¿Por qué cada vez se “engancha” más gente?
¿Qué tiene el juego que cada vez es más adictivo y genera más jugadores patológicos en nuestra sociedad?
¿Por qué la población joven es más vulnerable a caer en las garras del juego patológico?
La respuesta la encontramos en el POTENCIAL ADICTIVO DEL JUEGO.
El potencial adictivo del juego son las peculiaridades propias que tiene cada juego que le hace potencialmente adictivo, es decir, las características que facilitan que una persona “se enganche” a dicho juego.
El potencial adictivo del juego es uno de los factores claves a la hora de desarrollar una adicción al juego o ludopatía, ya que facilita la aparición de la dependencia del juego y su agravamiento con el aumento del tiempo y consumo.
Estas características que convierte al juego en algo especialmente adictivo son:
– El fácil acceso: la disponibilidad y el acceso al juego es casi total y esto aumenta la capacidad adictiva. Desde el propio móvil u ordenador hay posibilidad de jugar en cualquier momento y en cualquier lugar, de manera anónima, sin observadores si se desea. Este es uno de los principales factores causales de la proliferación exponencial que ha tenido el juego online en los últimos años.
– El tiempo tan breve que se da entre la apuesta y el resultado: cuanto menor sea el tiempo entre la apuesta y el resultado mayor es el potencial adictivo debido al refuerzo inmediato que se produce. Por ejemplo, el tiempo que transcurre desde que se compra lotería de navidad hasta conocer el resultado es de días e incluso semanas, mientras que en la mayoría de juegos de casino y apuestas son casi inmediatos, y por lo tanto, mucho más adictivos.
– La aceptación social: cuanto mayor sea la permisividad y facilidades legales para los casinos, casas de apuestas y hacia el juego en general, mayor será la aceptación que se genere en la sociedad por el efecto de normalización social hacia esta actividad.
– La ilusión de control: que producen la mayoría de juegos y que inducen al sesgo cognitivo de creer, por parte del jugador, que los resultados del juego dependen más de las propias decisiones, acciones y habilidad personal que del azar. La ilusión de control es una característica altamente estudiada a la hora de diseñar los juegos para generar este sesgo cognitivo.
– El grado de activación generado: por diversos factores de vulnerabilidad como variables de personalidad, emocionales, sociales, biológicas, genéticas o cognitivas la respuesta ante el juego no es la misma para todas las personas y el grado de activación generado es valorado de forma diferente. La baja autoestima, una cohesión familiar débil, intolerancia a los estímulos displacenteros, impulsividad, carencia de afecto, búsqueda de sensaciones, un estado de ánimo disfórico, pobreza en relaciones sociales o un estilo de afrontamiento inadecuado ante las dificultades cotidianas son variables causales y facilitadoras de la adicción al juego.
– La posibilidad de aumentar la apuesta: genera una sensación y creencia de mayor ganancia por el mismo o menor riesgo, por lo que los juegos que permiten elevar la apuesta, tienen una mayor capacidad adictiva.
Reflexión:
El juego es uno de los negocios más rentables que desde tiempos inmemoriales han existido. La simbiosis del estudio y perfecto conocimiento de la psicología del jugador patológico, la legislación permisiva y la aparición de las nuevas tecnologías aplicadas al juego han generado una suerte de red que actúa como trampa ilusoria para las personas más vulnerables y susceptibles de acabar en el padecimiento de la ludopatía y de la cual es muy difícil escapar cuando ya se está dentro. Las consecuencias son devastadoras, llegando a arruinar a familias enteras y en no pocos casos al suicidio.
Si se detectan conductas de riesgo con el juego o conductas patológicas de juego, es fundamental acudir lo antes posible a terapia para evitar el agravamiento de la adicción al juego y el empeoramiento de las consecuencias asociadas.








